Es importante que al momento de calcular la cafeína que se consume al día también deben tomarse en cuenta alimentos como el té, mate o chocolate caliente, que también contienen ciertos niveles de cafeína.
Según Brassesco, el café puede mejorar la sensibilidad a la insulina, tiene un efecto protector contra enfermedades cardiovasculares y la hipertensión, pero para conseguir esos beneficios es importante saber escoger el tipo de café que se bebe porque no todos son buenos.
Entre el café robusta, que contiene más cafeína con un sabor intenso y amargo, y el café arábica, con un sabor más dulce y suave, Brassesco recomienda el arábica porque tiene más propiedades beneficiosas para la salud.
Además, la nutricionista aconseja comprar el café en grano y molerlo antes de consumirlo porque durante el proceso de molido se pueden perder ciertas propiedades y es menos saludable.